16/03/11
El descontento en las sociedades complejas (Ginés de Haro Zamora)
Para comenzar con esta reflexión social, debemos definir en primer lugar que es el descontento antes de analizar el problema en sí y el malestar en las sociedades complejas.
Según el diccionario de la Real Academia Española, descontento es “insatisfecho con algo o con alguien, disgusto o desagrado”, sí bien esta es la definición del diccionario, nosotros podemos ver que el descontento como problema abarca distintas aspectos como puede ser:
1. El fenómeno estructural, referido con las relaciones entre sociedad y estado vinculado al surgimiento de la modernidad; el conflicto social vinculado con los cambios sociales hechos en los últimos dos siglos; y los medios de comunicación los cuales ya son universales y dado a que en la actualidad estamos en una sociedad globalizada ahora nos enteramos de lo que pasa en el mundo al instante gracias a los medios de comunicación.
2. El fenómeno cultural, debido a los cambios sociales, a la búsqueda de conocimiento de otras sociedades, y la búsqueda de felicidad y de un modo de vida mejor.
3. El fenómeno individual, que es totalmente opuesto a la construcción social y este siempre presente dado al proceso también de individualismo de las personas en la actualidad.
Podemos entonces decir que descontento es un termino muy complejo de definir, pero nos vamos a quedar con una definición que dice que el descontento en las sociedades complejas es sentimiento de que algo no es o esta como debería y escapa a nuestro control, es decir, el descontento según esta definición tiene una vinculación con la sociedad, con nuestra cultura y con nosotros mismos.
Por otro lado, antes de abordar otros aspectos del descontento en las sociedades complejas, debemos definir el malestar, según hemos visto el malestar es: indefinido, pero podemos caracterizarlo; es plural, tiene diversos orígenes y formas de enfocarlo; puede ser inevitable consecuencia de la vida personal y las relaciones con nuestro alrededor; puede ser una especie de disonancia cognitiva; es decir, según hemos podido ver el malestar alberga varios aspectos pero se puede caracterizar. En definitiva, el malestar puede ser: un malestar socialmente creado; un malestar estructural, consecuencia de la dominación; un malestar estructural generado por el modo de estar en el mundo; malestar coyuntural; un malestar solidario, cuasi estructural; un malestar humano, consecuencia de nuestra naturaleza. Nosotros en nuestras reflexiones de clase nos quedamos con el malestar estructural generado por el modo estar en el mundo, que hacen referencia a los estilos de vida entendidos estas como formas de estar en el mundo en relación al contexto social y el control o no de nuestras propias vidas, es decir, el malestar esta generado por nuestro estilo de vida sujeto a normas, a un espacio y a un tiempo concreto.
Una vez dicho esto, me voy ha centrar en un aspecto concreto del descontento en las sociedades complejas que es el que hace referencia a la modernidad y sus transición a la actualidad, según decía Bauman hemos pasado de una modernidad sólida marcada por un determinado y férreo control social y una escasa libertad individual, entendida esta como perdida del control de la vida; en la actualidad hemos pasado según Bauman a una modernidad liquida caracterizada por un escaso control social en las sociedades occidentales y un aumento de las libertades en donde parece que nosotros mismos tenemos el control de la vida. Y para ver bien esa transición me quiero centrar en los cambios observados de ese proceso en la película Revolutionary Road (2008) que esta establecida en el año 1955, en la cual su trama se centra en las esperanzas y aspiraciones de Frank y April Wheeler, típicos habitantes de un suburbio en Connecticut, que se ven muy diferentes a sus vecinos y amigos. April es una pretenciosa aspirante a actriz, lúcida y bella, que se inspira en los sueños de su marido cuando era joven, para anhelar mudarse a París y adoptar un estilo de vida bohemio y sibarita; mientras que Frank es un buen hombre, un poco neurótico, con un insulso empleo como vendedor telefónico, que superando los 30 años de edad se pregunta si su vida podría ser distinta. Ambos se aman, pero cuando se mudan a una reluciente casa en la estereotipada calle Revolutionary, el vínculo matrimonial se resquebraja lentamente en un círculo vicioso de discusiones, amargas riñas e infidelidad, en definitiva en este escenario de la película plantea el conflicto entre la sociedad moderna sólida y la sociedad moderna liquida según Bauman que se ve por un lado en el hecho de cómo el control social a graves de la promoción de empleo de Frank, del control de los vecinos hace que nos se plantee el protagonista escapar del sistema e irse, mientras, que la forma de actuar de April sintiéndose protagonista y en búsqueda de nuevos proyectos intentando proponer escapar a París y marcar la diferencia con los demás es un síntoma de una modernidad liquida entendida en el contexto social de la época en la que se encuentra la película. Además podemos observar también en la película un profundo malestar relacionado con el modo de vida de los protagonistas que de cara a la sociedad aparentan estar bien, pero a nivel individual podemos ver que es una tapadera que escode su profundo malestar y descontento con su entorno social, con ellos mismos, etc.
También podemos observar que algunos aspectos destacables en la película Revolutionary Road, son tratados en el libro de Richard Sennett “La cultura del nuevo capitalismo” en donde podemos extraer como conclusiones que hemos pasado de una estructura burocrática del Estado weberiano, concebida esta como una estructura similar a lo militar en donde el sistema establecía que había que sacrificarse a largo plazo para conseguir unos logros que valdrían la pena y darían lugar garantizar grandes garantías sociales como la jubilación, a una nueva sociedad donde el nuevo capitalismo surgido tras la segunda guerra mundial trae consigo cambios en la política, una cultura del disfrute del presente que nos hace centrarnos en un proyecto de corto plazo hecho que nos lleva a un consumismo materialista sin cesar. Por lo tanto, observamos que Sennett nos muestra un cambio de sociedad surgido tras la segunda guerra mundial y enfatizado en la actualidad con la globalización, con sus aciertos y desaciertos, entendida esta como un proceso por el cual se introduce una serie de tendencias basadas en los sistemas de comunicación mundial, el desarrollo de una economía mundial, y la aparición de nuevos escenarios sociales, políticos y culturales.
En definitiva, una vez expuesto creo que para mí el descontento y el malestar en las sociedades complejas como podemos ver en la actualidad es un hecho que se ha dado en los distintos contextos sociales a lo largo de la historia y ha sido entendido de diversas formas. Pero en la actualidad, para nuestras sociedades el descontento entendido como un malestar estructural producido por el modo de estar en el mundo ha surgido debido a los cambios de los escenarios sociales dados tras el fin de la segunda guerra mundial, es decir, el descontento es debido a un proceso por el cual pasamos a una sociedad en donde creemos tener el control de nuestras propias vidas, en donde tenemos más libertades, en donde existe una globalización y en donde el consumo en las sociedades occidentales esta enfatizado. Es decir, el descontento surge debido a nuestros estilos de vida.
Pero el problema en sí del descontento, no es sólo nuestros estilos de vida, sino es como cambiarlos y hacer que disminuya este tipo de descontento, la respuesta es muy compleja ya que no existe una solución, sino que pueden ser varias las soluciones que puedan hacer disminuir el descontento.
En conclusión, creo que es muy complicado caracterizar y definir el problema del descontento en nuestras sociedades, pero podemos conocer muchos aspectos de dicho descontento e intentar mejorar esos aspectos tanto a nivel individual como a nivel social. Es decir, en mi opinión estamos en una sociedad en continua construcción y por lo tanto al estar en continua construcción podemos mejorar y paliar muchos tipos de descontento y crear otros tipos de descontento, que podrá mejorarse o paliarse en el futuro. En definitiva, estamos en continua evolución y por tanto, creo que los problemas de hoy pueden cambiar en el futuro y por ello, creo necesario que debemos analizar esos problemas e intentar disminuirlos o acabar con ellos.
Ginés de Haro Zamora
Licenciado en Sociología, Universidad de Granada
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